AFAS y Fundación Cadisla impulsan la inclusión laboral con la reapertura del Centro de Interpretación Castillo de Peñarroya

Llevará el nombre de José Díaz-Pintado Carretón en homenaje a uno de los divulgadores más comprometidos con el patrimonio natural e histórico de Argamasilla de Alba

El Centro de Interpretación del Castillo de Peñarroya ha reabierto sus puertas iniciando una nueva etapa bajo el nombre de José Díaz-Pintado Carretón, en homenaje a una de las figuras más comprometidas con la divulgación y defensa del patrimonio natural e histórico de la localidad. Este reconocimiento no solo pone en valor su legado, sino que también marca el punto de partida de un proyecto con una profunda dimensión social.

La reapertura, celebrada en el propio enclave y presidida por la alcaldesa, Sonia González, ha estado cargada de emoción y significado. Familiares del homenajeado, representantes institucionales, asociaciones y vecinos han acompañado este momento, en el que memoria e innovación se dan la mano para dar vida a un espacio renovado.

Más allá del componente simbólico, esta nueva etapa del centro está estrechamente ligada al proyecto Peñarroya Accesible, impulsado por AFAS y Fundación Cadisla en colaboración con el Ayuntamiento de Argamasilla de Alba. Se trata de una iniciativa que convierte este entorno en un referente de inclusión, apostando por un modelo de gestión que genera oportunidades laborales para personas con discapacidad.

El proyecto ya ha permitido la incorporación de dos personas con discapacidad al equipo del centro, con previsión de ampliar progresivamente el número de puestos. Este enfoque no solo facilita el acceso al empleo, sino que promueve la participación activa y la integración real en la vida social y económica del municipio.

Desde AFAS, su presidente, Luis Perales, ha destacado el valor de esta colaboración, que en apenas un año ha pasado de ser una idea a convertirse en una realidad. «Siempre veía que aquí había un potencial inclusivo muy importante», señaló, y animó a los vecinos a sentirse orgullosos de un patrimonio que «ha estado en letargo, pero que empieza a despertar».

Por su parte, Cristina Marín, directora de Fundación Cadisla, subrayó la importancia de dotar de sentido a los espacios públicos, haciéndolos accesibles y abiertos a todas las personas. En esta línea, el proyecto contempla también mejoras en la accesibilidad del entorno del castillo, ampliando las posibilidades de disfrute para visitantes.

Con esta reapertura, Argamasilla de Alba no solo recupera un recurso turístico clave, sino que lo hace desde una mirada más social e inclusiva. Peñarroya Accesible se consolida así como un proyecto transformador, capaz de unir el legado del pasado con las oportunidades del presente, generando empleo y construyendo una comunidad más inclusiva.